Los Huevos a Santa Clara

Que Santa Clara nos asista.

La costumbre de regalar huevos a Santa Clara para que la santa aleje la lluvia el día de la boda existe porque un casamiento pasado por agua supone que la novia llorará mucho a lo largo de todo su matrimonio. Por lo tanto, también los días lluviosos son aciagos para casarse.



Sin embargo, la sabiduría popular intenta compensar lo que el destino nos niega, y por eso el refranero insiste en todo lo contrario: "Novia mojada, novia afortunada". Y es que el que no se consuela es porque no quiere.


La Luna nueva es ideal para los rituales de magia negra, por lo que los novios están más expuestos a maldiciones. En cambio, si se casan en Luna llena su unión será bendecida con fertilidad y abundancia, lo mismo que si eligen el lunes, día de la Luna, para celebrar la boda. El viernes es el día de Venus, diosa de la belleza y del amor, y ella se encargará de que el cariño de los novios sea duradero. También el domingo es un día bendito pues es el día del Sol y éste derramará salud, alegría y abundancia sobre los esposos. Por esta misma razón el 24 de junio, el solsticio de verano, es una buena jornada para casarse.

Entradas populares de este blog

Redoblen los tambores… que viene la novia.